Conecta la e.firma una vez. Cada día bajamos las facturas que emites y recibes, las clasificamos y te mostramos cuánto ISR e IVA te toca pagar antes de la fecha límite.
Sin tarjeta. Manejas uno o varios RFC desde la misma cuenta.
Pensado para que entiendas tus impuestos sin ser contador, y para que un contador lleve muchos RFC sin capturar nada.
Con tu e.firma pedimos al SAT tus facturas emitidas y recibidas de cada mes. También detectamos las que se cancelan.
Separamos ingresos, gastos deducibles, inversiones, deducciones personales y gastos que no se pueden deducir (como efectivo mayor a $2,000).
Calculamos tu pago mensual con las reglas de tu régimen: actividad empresarial, RESICO, arrendamiento, sueldos y personas morales.
Las facturas a crédito (PPD) cuentan hasta que llega su complemento de pago, como pide la ley para el IVA y las personas físicas.
Te avisamos por correo antes del día 17, de la DIOT, de la contabilidad electrónica, de la anual y cuando tu e.firma va a vencer.
Lleva tu RFC, el de tu empresa y los de tus clientes en una sola cuenta. Invita a tu contador o a tu equipo con permisos.
¿Sin e.firma? Sube tus XML o un ZIP descargado del portal del SAT y el sistema hace lo mismo.
Tu e.firma se guarda cifrada y solo se usa para descargar facturas. Nunca para presentar declaraciones ni firmar nada a tu nombre.
Registra lo que declaraste cada mes para que los siguientes cálculos cuadren, y exporta tus facturas a Excel.
Precios mensuales más IVA. Todos los planes incluyen todas las funciones; cambian los RFC y usuarios.
Tu RFC y tu e.firma (archivos .cer, .key y su contraseña). Si no la tienes a la mano, puedes empezar subiendo los XML de tus facturas.
No. Te deja el cálculo listo con el desglose para que lo captures en el portal del SAT o se lo pases a tu contador. Así tú conservas el control de lo que se presenta.
Personas morales del régimen general (601), actividades empresariales y profesionales (612), RESICO de personas físicas y morales (626), arrendamiento (606) y sueldos y salarios (605).
Son una herramienta de apoyo y siguen las reglas generales de la ley. Casos especiales (inversiones, pérdidas, estímulos, ajustes) conviene revisarlos con un contador antes de declarar.
Depende del SAT: normalmente de unos minutos a unas horas. El sistema revisa solo y te muestra el avance.